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Palabra de Susy Scandali

Editorial de Susy Scandali de la «Variete» del viernes 30 de agosto

Cómo será que todo te chupe un huevo o un ovario y salir a la calle así nomás, tan suelta de cuerpo, aspirando el aire a todo pulmón, llenándote de ese solcito tibio de la mañana, la mejor hora me parece, cuando brilla en el mar y todo huele a futuro, a futuro lindo.

Cómo será, me pregunto, poner la mente en blanco y a lo sumo, enchufada a spotify, dejarte llevar por las canciones y como mucho, pensar en las letras, en esas letras bien melosas que sólo hablan de amor y a veces, de desamor pero hasta ahí, que no duela.

Cómo será, digo, colgarte la sonrisa a la mañana y que pase lo que pase, te dure hasta la noche, porque en realidad, no te pasa nada o mejor dicho, nada pasa, nada que la borre, ni los noticieros, que no mirarías.

No nos enteraríamos ni de macri echándonos la culpa por haber perdido en las paso, que también tuvieron la culpa, todos, todas, todes, tuvieron la culpa, menos él….no nos enteraríamos de los aprietes del fmi, ni del aumento del dólar,  del default selectivo, de las tarifas que ahora patean para el verano, ni del precio de la yerba en las góndolas. De nada. Ni del incendio en el Amazonas, ni de que existe un Trump y un Bolsonaro y de que el mundo es más feo desde que están ellos, gracias a una campaña que hizo una empresa de la que ni nos vamos a enterar porque tampoco veríamos documentales por Netflix.

Colgaríamos cartelitos en facebuk deseándonos buenos días y buenas noches, con animalitos y estrellas y de tanto en tanto, una cadena de buenos deseos que no se puede cortar porque perdéríamos la suerte.

Pero yo no la perdería, no sólo porque no cortaría la cadena, sino porque en mi vida light, la suerte es algo que no me abandonaría nunca.

Hasta que sin querer, se cruce la realidad por el camino. Y entonces Macri y el FMI, y  Trump y Bolsonaro y la Amazonia y  los ojos tristes del piberío pidiendo monedas, pidiendo pan. Y se me borraría, se nos borraría, la sonrisa, claro.

No sé, será que vi o soñé una movilización de gente a la que le chupa un huevo o un ovario todo y me imaginé cómo sería vivir así… una vidita tan light, con auriculares y anteojeras, tan “que me importa”. 

Pavadas que pienso mañanas como hoy, cuando  en el primer movimiento desde la cama, enciendo la radio y  se cuela la realidad, esa que duele y que vos y yo, sabemos, tenemos que ayudar a cambiar, mal que les pese a quienes marchan para que todo siga igual.

Radio de La Azotea