El cierre del Gaumont, y el vaciamiento del INCAA

Este lunes 11 de marzo por la noche, el gobierno de Javier Milei oficializó, a través de la Resolución 16/2024, publicada en el Boletín Oficial, que avanzará con el vaciamiento del Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales (INCAA), cuyo presidente es Carlos Luis Pirovano, y sus dependencias.

Entre las medidas concretas anunciadas, el gobierno dispuso el despido de un centenar de trabajadoras y trabajadores monotributistas a las que se los terminaba el contrato con el organismo el próximo 31 de marzo, a través de su no renovación. Asimismo, resuelve «la imposibilidad de realizar nuevas contrataciones de personal bajo las modalidades mencionadas».
El gobierno también resolvió «suspender la realización de toda erogación económica vinculada a apoyos y aportes institucionales»; «suspender la realización de todo apoyo económico destinado a las Provincias y a la Ciudad Autónoma de Buenos Aires«; suspender los «desplazamientos del personal del INCAA, así como invitados, dentro y fuera del territorio de la República Argentina, en cumplimiento de misiones y comisiones de carácter oficial»; la finalización de «todos los contratos con compañías de telefonía celular a partir del 1° de marzo del 2024»; la interrupción de «las erogaciones correspondientes a la compra de suministros comestibles para el personal del Organismo; servicios y pago de motomensajería, trasladas en taxi o servicios afines», así como todos aquellos «reintegros en concepto de gastos de combustible, estacionamiento, comida y/o cualquier otro gasto de representación institucional».

Esta resolución afecta a todas las instituciones dependientes del INCAA, entre ellas el histórico Cine Gaumont.

En su cuenta oficial de Twitter/X, el Ministerio de Capital Humano defendió la medida, en cumplimiento del «mandato de auditar y recortar, encomendado por el Presidente Javier Milei», en el marco del «proceso de reordenamiento» del INCAA. «Se terminaron los años en los que se financiaban festivales de cine con el hambre de miles de chicos«, justificó el ministerio encabezado por Sandra Pettovello.
Por su parte, el vocero Manuel Adorni defendió la resolución: «más allá de que muchos consideran que es una institución prestigiosa, este instituto dedica el 66% de sus ingresos a pagar sueldos, y solo el resto en financiar producciones audiovisuales«, expresó.

Hace pocos días, al recibir el Premio Biznaga de Plata al Mejor Actor Protagonista en el Festival de Cine de Málaga por «Descansar en paz», el actor Joaquín Furriel salió desmentir las falacias instaladas por el gobierno de Milei, señalando que «el INCAA no le saca un solo peso a los jubilados» ni a ningún sector de la sociedad. En la misma línea, agregó: «la cultura está siendo atacada permanentemente con noticias falsas. Sin cultura no hay identidad. Y eso es el beneficio de los ignorantes que muchas veces nos gobiernan«, sentenció. Ante este panorama, desde Cine Argentino Unido convocaron a movilizar este jueves 14 a las 17 frente al Gaumont en defensa de la cultura y el cine nacional. «El ataque al cine nacional es ideológico. No resuelve ni el hambre ni la pobreza. Y deja sin trabajo a más de 600 familias que dependen de la industria», denuncian.
El Cine Gaumont lleva su nombre en honor a Leon Gaumont, inventor e industrial francés y uno de los pioneros de la industria del cine internacional. Inaugurado hace 112 años, el primer edificio fue demolido en la década del 30 y para 1946 se reinauguró con la construcción que se encuentra emplazada hoy.

Durante décadas fue sede de todos los adelantos tecnológicos a medida que llegaban al país. Por ejemplo, en 1956 el Gaumont probó el sistema Cinemascope, creado por la 20th Century Fox que permitía ver películas en un formato panorámico, o en los 60, cuando se adquirió el Súper Cinerama, que permitía una proyección simultánea desde tres proyectores de 35 mm sincronizados en una pantalla cóncava.

En los 90, el icónico cine sufrió transformaciones en el marco de una serie de remodelaciones en las salas más antiguas de la Ciudad de Buenos Aires, con el objetivo de mejorar su infraestructura y ponerlos en valor. De esta manera, el Gaumont pudo aumentar su capacidad y dividirse en tres salas.

Revalorización del cine nacional
El INCAA, con el fin de utilizarlo como lugar para impulsar la industria cinematográfica argentina, comenzó a alquilar el Gaumont a sus propietarios en 2003 para transformarlo en el Espacio INCAA Km. 0.

Bajo la dirección de este instituto, comenzó a exhibir casi con exclusividad producciones nacionales, tanto de ficción como documentales, y a ofrecer entradas más accesibles que otras salas más comerciales