¿A quiénes endiosamos y quiénes son indeseables?

En estos últimos días en Mar del Plata hubo un evento que nos revolucionó muy fuerte: una toma precaria sobre tierras municipales en el Barrio Las Heras y un inminente desalojo.

Personas, organizaciones sociales, religiosas, barriales y vecinales se acercaron para hablar con las vecinas y los vecinos, pero la mayoría de la gente pudo saber lo que estaba sucediendo, según la venta que se realizaba de la información en los medios de comunicación.

Los adjetivos fueron cambiando: usurpadores, terroristas, manifestantes, ladrones, villeros, negros, planeros, y crotos. Poner estos calificativos sobre quienes sostuvieron esta medida de fuerza parece responder a una necesidad de diferenciarse. “No somos iguales, no nos representa esta imagen de la pobreza, no somos como estas personas que son capaces de armar una casilla con techo de lona y dormir a la intemperie antes que pagar un digno alquiler clasemediero”.

¿Cuáles temas son los que merecen estar en televisión? “Para ver pobres en la tele mejor la imagen Thiago de Gran Hermano, eso si es un pobre digno, un pobre que nos entretiene y que es la construcción de la adaptación al mundo de lo “bien visto”.

Diego Maradona tampoco fue un pobre “bien visto” porque no se adaptaba a su rol. Hablamos de él porque fue su cumpleaños y, siempre que se lo recuerda, llega la horda de mensajes punitivistas que no permiten recordar al pibe de barrio, ganador del Mundial y acreedor de la mano de Dios. Maradona tenía que ser pobre y no llamar la atención. Aadaptarse, recibir la gloria de ser un gran futbolista y entretenernos pero sin movilizar nuestros inconscientes, sin sacar a la luz las mierdas que lo hacían quien es, que son las mismas mierdas que nos hacen a nosotros ser quienes somos. Hagámonos cargo.

Pobre si, pero pobre y altanero es un atrevimiento. Si sos pobre lo mereces y seguro ya estas acostumbrado a tener que pagar todas las culpas de una sociedad que mucho después de su vida, comenzó a cuestionarse. Como la gente del barrio Las Heras, pobres si, pero en sus casas clase media pagadas a costa del plato de comida de sus hijxs.

Que no se note, que no se vea, y si se vé, que sea a modo de entretenimiento cual bufón del rey. Que parezca a propósito, que nos de ternura, que gane el Gran Hermano y todos sintamos que por un momento, con el simple hecho de mandar un mensaje o poner la televisión, nos convertimos en Santiago Maratea y quizás le cambiamos la vida a alguien.

La gran mayoría de quienes sostuvieron la toma del Barrio Las Heras son mujeres, mujeres madres y sus criaturas. Por que la pobreza será feminizada o no será. Porque quienes no pueden conseguir un trabajo digno, cuidar a las criaturas y sostener la casa son ellas, las que siempre están. Las que no duermen para hacerle una cuna al pibe mientras entra el chiflete por la lona del techo. Las que dejan preparado el desayuno con la vecina que los cuida mientras van a buscar el mango. Aunque sea que alcance para el almuerzo, o lo que haya, mientras al pibe lo cuida la manada.

Pero como la toma no fue televisada como un reality show, o no ganó millones de dólares en el seleccionado, son pobres que no importan.

La pobreza es el gran monstruo que azota los sueños de los que duermen tranquilos en sus casas, con miedo que llegue a su barrio, a su almacén, a la escuela de sus hijos e hijas, a la banca del Congreso, a la televisión. La pobreza habla mas de vos y de mí que de nadie más.

“Solo le pido a Dios, que el engaño no me sea indiferente, si un traidor puede más que unos cuantos que esos cuantos no lo olviden fácilmente”. León Gieco.

Lourdes Michiqué, comunicadora. Integrante de Verdes y frites

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